Gracias
al impulso de las políticas expansivas y al repunte de la demanda externa, en
2010 el PIB de la República Dominicana creció 7,8% (3,5% en 2009). A pesar de
la reducción del déficit del gobierno central, de 3,5% del PIB en 2009 a 2,5%
del PIB en 2010, el sesgo importador de la demanda interna, aunado al repunte
de los precios internacionales de combustible y alimentos, generó un deterioro
del balance externo, hasta ubicarlo en 8,6% del PIB (5% en 2009). En
consecuencia, el déficit entre el ahorro y la inversión del sector privado
alcanzó una cifra equivalente a 11,1% del PIB
Los
principales retos de la política macro económica para 2011 son evitar que el
dinamismo de la demanda interna erosione el terreno ganado en materia de
control de la inflación, cuyo registro interanual alcanzó 6,2% a fines de 2010
(5,8% en 2009), así como equilibrar la necesidad de disminuir las
transferencias al sector eléctrico con el efecto de las alzas de precios de los
productos energéticos sobre el bienestar de la población. Con base en lo
anterior, se proyectan políticas públicas menos acomodaticias, que redundarán
en un incremento del PIB de 5%, un déficit de la cuenta corriente de 7,5% del
PIB y un déficit del gobierno central de 1,6% del PIB.
En
mayo de 2012 se llevarán a cabo las próximas elecciones presidenciales, por lo
que la elección interna de los principales partidos políticos y la campaña
subsecuente caracterizarán el ámbito político de 2011. No obstante, como el
actual partido de gobierno tiene una amplia mayoría en el Congreso, y no habrá
elecciones legislativas hasta 2016, no se anticipa un cambio sustantivo en la
dirección de la política económica del país.

